Fotos de modelos brasileras



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Los carpinteros son un grupo de pájaros de la familia Picidae que habitan zonas boscosas de prácticamente todo el mundo. Se alimentan de insectos y otros invertebrados que viven en la madera de los árboles, taladrando la madera para acceder hasta su presa y extrayendo esta con su larga lengua. Otros se alimentan en el suelo. Tanto su hábitat como su forma de alimentación tan especializada determinan una serie de adaptaciones y comportamientos muy sorprendentes.

 

Carpintero gigante, macho (Campephilus magellanicus)

 

Su pico termina en una punta con forma de cincel que se mantiene afilada por el propio uso sobre la madera y se compone tres capas cuyo diseño sirve para absorber el estrés mecánico producido por la violencia fotos de modelos brasileras de los golpes. El cráneo, formado por un hueso duro pero compresible también está diseñado para absorber los impactos evitando daños cerebrales. Los ojos están provistos de un tercer párpado transparente, llamado membrana nictitante, que  se cierra algunos milisegundos antes de cada impacto, evitando que las astillas que saltan de la madera dañen el globo ocular. La lengua es muy larga, pegajosa y provista de púas, lo cual les permite extraer insectos y larvas situados a gran profundidad. Los pies tienen cuatro dedos, dos apuntando hacia adelante y los otros dos hacia atrás, lo que les permite asirse a los troncos y ramas. Además la cola termina en una punta rígida que les proporciona un punto de apoyo adicional cuando se posan sobre una superficie vertical.      

 

Carpintero Gigante (Campephilus magellanicus)

 

Para buscar su alimento los carpinteros golpean primero la madera en busca de sonidos huecos que les indican la presencia de larvas en la madera. Una vez encontrados golpean fuertemente hasta hacer un agujero que les permita introducir su pico y su larga lengua hasta donde se encuentran las larvas. Su dieta incluye también, hormigas, termitas, arañas, escarabajos y otros artrópodos, lagartijas y frutas. Su forma de alimentación cumple una importante función ecológica al mantener los bosques libres de plagas de insectos. Cada temporada reproductiva la pareja de carpinteros excava un hueco en un tronco que les servirá de nido, trabajo que les puede llevar hasta un mes. Estas cavidades también tienen un gran valor ecológico, ya que son usados después por otras especies que también anidan en troncos pero que no son capaces de excavar los huecos.

 

 

Los carpinteros sin típicamente monógamos y territoriales, cada pareja con sus crías ocupa una zona del bosque y tratará de expulsar de su territorio a otros miembros de la especie. Para establecer los territorios realizan series de golpes rápidos contra la madera como forma de alertar a otros individuos de su presencia. Cada especie tiene diferentes patrones para estos golpeteos, que se utilizan también en los rituales de cortejo. Ambos miembros de la pareja participan en la construcción del nido, la incubación de los huevos y el cuidado de las crías. Estas permanecen con los padres durante bastante tiempo, en algunas especies hasta dos años, hasta que son capaces de valerse por sí mismos. 

 

Veamos a continuación las especies de carpinteros que habitan en los bosques patagónicos tanto de Argentina como de Chile. 

 

CARPINTERO GIGANTE 

Representante más austral del género Campephilus, que incluye once especies de grandes carpinteros, el carpintero gigante (Campephilus magellanicus) es una das las aves más emblemáticas de la Patagonia y uno de los objetivos de todo observador de aves que visite nuestra zona. Es el carpintero más grande de Sudamérica y uno de los mayores en el mundo. Su plumaje es básicamente negro (de hecho en Chile se lo llama carpintero negro), excepto por una banda blanca en ambas caras del ala. El macho es inconfundible por su cabeza de color rojo carmín, coronada por una cresta ondulada. La hembra tiene la cabeza completamente negra, excepto la base del pico, que es roja y su cresta es mucho más prominente y rizada, como puedes ver en el vídeo de abajo. Sus ojos son de color amarillo dorado, rodeados por una línea periocular de color gris. La cola es larga y robusta.  

 

Carpintero gigante, macho (Campephilus magellanicus)

 

El carpintero gigante es una especie endémica de los  de Sudamérica, donde es residente permanente. Viven hasta los 2.000 m de altitud en bosques maduros de árboles de los géneros Nothofagus y Araucaria. Dentro de sus territorios se mueven en parejas o grupos familiares, típicamente una pareja y un juvenil. Normalmente se los detecta por el golpeteo de su pico sobre los troncos, que consiste en uno o dos golpes rápidos, un patrón común a todas las especies del género Campephilus. También tienen varias vocalizaciones, de las que la más característica suena como una especie de carcajada nasal, tal y como se escucha en este vídeo:  

 

 

Son especialistas en alimentarse de grandes larvas de insectos coleópteros que se desarrollan en la madera, aunque ocasionalmente pueden predar también sobre lagartijas o comer frutas de los arbustos del género Berberis. Para llegar hasta las larvas primero tantean los troncos para localizar los huecos donde se encuentran. Una vez encontrado el lugar lo taladran con su pico para poder introducir su lengua, que es cuatro veces más larga que el pico y así atraparlos. A veces se alimentan en  troncos muertos que se encuentran en el suelo. Para preparase para el periodo reproductivo, que va de octubre a febrero, tanto el macho como la hembra trabajan intensamente para construir una cavidad en el tronco de un árbol que les servirá de nido. Estas cavidades, al no ser reutilizadas, representan un recurso muy valioso en el bosque patagónico, ya que otras especies las utilizan tanto para anidar (cachaña,, golondrina patagónica) como para refugiarse (picaflor rubí y el monito de monte, un pequeño marsupial).   

 

 

En los días previos al apareamiento ensanchan la cámara interna y la recubren con virutas de madera. La hembra pone uno o dos huevos que ambos padres incuban durante unos 20 días. Los pichones permanecen en el nido alrededor de 45 días, siendo alimentados y cuidados por ambos padres. Una vez que abandonan el nido permanecen con el grupo familiar por un largo periodo, siendo asistidos por los adultos hasta que consiguen dominar la técnica de taladrar la madera y pueden obtener larvas grandes por sí mismos. Si los juveniles no se dispersan al comienzo de la siguiente temporada reproductiva los adultos se tornan hostiles y tratan de expulsarlos de sus territorios. Si estos no aceptan el desplazamiento los padres posponen la reproducción hasta la siguiente temporada. 

 

 

 

CARPINTERO PITÍO

El pitío (Colaptes pitius) es el único carpintero del género Colaptes es la región andina de la Patagonia, donde es residente permanente. Otras especies como el carpintero campestre (Colaptes campestris) y el carpintero real (Colaptes melanochloros) se pueden encontrar en zonas rurales más abiertas en el norte de la Patagonia. A diferencia del carpintero gigante, que sólo habita en bosques maduros de Nothofagus, el carpintero pitío prefiere áreas más abiertas en los bordes del bosque subantártico, zonas de ecotono entre el bosque y la e incluso áreas rurales y suburbanas con arbustos y arbolado. 

 

Carpintero Pitío (Colaptes pitius)

 

Se trata de un carpintero grande, con pico largo y agudo, ojos amarillos (celestes en los juveniles), cabeza gris oscuro y cara de color pardo claro. La zona dorsal es marrón claro, finamente barrada de blanco, mientras que el pecho es blancuzco moteado fuertemente de marrón oscuro. La zona ventral es blancuzca y la cola negra y rígida. 

 

Carpintero pitío (Colaptes pitius)

 

Como todos los Colaptes son muy terrestres y gregarios, normalmente se lo encuentra en parejas o pequeños grupos de cinco o seis individuos. Forrajean en el suelo en busca de hormigas y otros insectos e invertebrados, pero como casi todos los carpinteros también les gusta posarse en ramas y perforar árboles viejos o muertos en busca de larvas de insectos. Ocasionalmente también pueden consumir frutos de Berberis. Los pitíos son curiosos, confiados y muy vocales, lo que los hace los carpinteros más fáciles de encontrar en su rango de distribución. Tienen varias vocalizaciones, de las cuales la más característica es un fuerte y agudo llamado de alerta que suena pi..tío (ver vídeo abajo), repetido varias veces. Este sonido le da su nombre onomatopéyico en castellano, carpintero pitío

 

 

Anidan realizando una cavidad en árboles grandes o en barrancas o laderas escarpadas, donde pone 5 o 6 huevos que son incubados por ambos integrantes de la pareja. Suelen realizar más de una postura por temporada y las cavidades son reutilizadas en años sucesivos.  

 

CARPINTERO BATARAZ GRANDE

El carpintero bataraz grande (Veniliornis lignarius) es el carpintero más pequeño del bosque patagónico, con tan solo entre 15 y 18 cm. De apariencia robusta y pico corto en forma de cincel su plumaje es mayormente negro y blanco, barrado en el lomo y la cola y estriado en el pecho y el vientre. La cabeza y la cara son negruzcas con dos bandas anchas de color blanco, una arriba y la otra debajo del ojo. El macho tiene también un parche de color rojo de tamaño variable en la nuca del que la hembra carece.    

 

Carpintero Bataraz Grande (Picoides lignarus)

 

Se lo puede encontrar en bosque de Nothofagus, matorrales, plantaciones forestales e incluso jardines tanto en Argentina como en Chile. Aunque son bastante abundantes y confiados es más fácil escucharlos que llegar a verlos. Viven en pareja o en grupos familiares y son exclusivamente arborícolas. Se desplazan de un árbol a otro en busca de insectos y larvas en la madera. Para extraer las larvas perforan la madera con poderos golpes y después los atrapan con la lengua. Su vocalización en un agudo piiik! y también realiza con el pico un tamborileo característico, fuerte y rápido. 

 

Para anidar excavan un agujero en un árbol grande (coihue, ñire o roble pellín), vivo o muerto en pie, donde depositan entre 3 y 5 huevos sobre un lecho de virutas. Requieren árboles maduros y ramas de diámetro considerable. Ambos miembros de la pareja incuban los huevos y alimentan a los pichones. Estos abandonan el nido a los 30 días de vida.

 

 
BIBLIOGRAFÍA

Ojeda,Valeria, Breeding biology and social behaviour of Magellanic Woodpeckers (Campephilus magellanicus) in Argentine Patagonia.

Povedano, H.; Bisheimer, M.V. (2016) Aves Terrestres de la Patagonia.

Jaramillo, Álvaro, Birds of Chile, Princeton University Press, 2003.

 

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