Fotos de monedas americanas


Si ha habido un rey fugaz en los últimos cientos de años en España, ése ha sido. Subió al trono en enero de 1724 cuando contaba con 16 años y su padre,, abdicase en él sin motivo aparente; en agosto de ese mismo año, Luis I murió de viruela y Felipe V volvió a tomar el trono. El reinado de Luis I fue totalmente continuista con la política de su padre. Tan continuista que en realidad tanto él como su padre estaban bajo la tutela oficiosa de, una reina consorte que al parecer tenía más inteligencia, más ambición y más valentía que su marido Felipe y su hijastro Luis juntos. Así pues, el chaval siendo Príncipe de Asturias o siendo Rey de España venía a hacer más o menos lo mismo: pasar de (en el sentido higiénico de la palabra) y correrse fiestas en Madrid. ¿¡Quién le iba a decir que su tatatatatatatatarasobrinastro  (lo mal que lo tienen que pasar los profesores al pasar lista en el instituto) iba a salir al tatatatatatatataratiastro!?

Como cualquiera se podría imaginar, un reinado tan efímero no puede dejar un gran legado numismático. Por un lado porque en tan poco tiempo no se pueden acuñar muchas monedas y por otro porque en el siglo XVIII la tecnología y los medios de comunicación no eran como los actuales. Por ello, las americanas cecas tardaban en ser notificadas de la llegada de un nuevo rey y luego se tardaba en preparar los cuños con las leyendas relativas al monarca. Pero se puede encontrar la leyenda LUDOVICUS en piezas de varias cecas que ahora veremos y todas ellas me parecen una preciosidad.

Las cuatro cecas americanas acuñaron monedas a nombre de Luis I, todas en pequeñas cantidades y dándose la curiosidad que muchas de ellas empezaron a acuñarlas cuando el rey ya había muerto.

La ceca de México acuñó en 1725 muy pocas monedas de oro a nombre de este rey, teniendo valores de 8 escudos, 4 escudos y 2 escudos. Son todas rarísimas y se ven en subastas de ciento en viento. Yo las únicas de las que tengo constancia son la media onza y la onza (posiblemente única) que aparecieron en la Colección Caballero, rematándose por 1.800 y 55.000 euros respectivamente, y otra media onza que subastó y acabó en 27.500 euros. En cuanto a la plata, en México se acuñaron monedas para circular de 8 reales (1724-1725), 1 real (1724-1726) y medio real (1724-1726). Estas piezas se encuentras muy pocas veces y siempre hechas una pena. Además se hicieron tres redondos de 8 reales. Según de dos de ellos no se conocen más de 4 ejemplares, si bien del otro se conocen más de 10.

La ceca de Potosí solo acuñó plata a nombre de Luis I, pero de las americanas fue la que más lo hizo. Acuñó monedas de 8 reales (1725-1727), 4 reales (1726-1726), 1 real (1725-1727) y medio real (1725-1727). Además, se acuñaron redondos de todos estos valores. Por ser la ceca que más plata acuñó también es de la que más fácilmente se encuentran ejemplares, tanto circulantes como de presentación. Así que podríamos decir que son las monedas más corrientes, dentro de que no son piezas corrientes en ningún caso. Por parte de los redondos de ocho reales hay muchos relativamente hablando: hasta 6 tipos diferentes y uno más en forma de corazón. Además, Calicó cita una acuñación de 1 real con forma de corazón.

La ceca de Santa Fe acuñó bastantes monedas (relativamente hablando) de 2 escudos (1724-1725) y unas pocas de un escudo (1725), que ni siquiera apareció en la Caballero. Hay que decir que la de un escudo se consiera que es de Luis I porque el resto de monedas de ese año y de esa ceca aparece la leyenda LUDOVICUS, pero no se conocen ejemplares de 1 escudo de Santa Fe en el que aparezca el nombre del rey. Yo tengo un conocido que sabe muchísimo de monedas y tiene esa pieza en su colección. Hablándolo con él mi opinión es que con la poca tirada que hubo no llegaron a grabar el cuño con la leyenda LUDOVICUS, así que se curaron en salud haciendo que todos los ejemplares aparecieran sin que se vea la leyenda donde está el nombre del rey. Claro que esto no son más que cábalas y suposiciones mías.

Por último, la ceca de Lima acuñó en 1725 onzas, medias onzas y dos escudos. Las onzas de Lima son las más comunes de todas las onzas de Luis I. En los últimos años han aparecido varias, la última de las cuales la sacó Aureo el pasado diciembre y se remató en 8.000 euros. La de dos escudos no la cita el Calicó, pero apareció en la Caballero citada como posiblemente única y se remató en 3.500 euros. En cuanto a la plata, en 1725 y 1726 se acuñaron monedas de 8 reales, 2 reales, 1 real y medio real. No es que sean piezas fáciles, pero se ven con relativa frecuencia. Eso sí, encontrárselas buenas ya es otro cantar.

Si nos acercamos a la Península nos encontraremos otras cuatro cecas que acuñaron monedas a nombre de Luis I pero estas son todas de 1724; es decir, cuando el rey estaba vivo. Se ve que la noticia de que había nuevo rey se propagaba pronto por la Península pero a América tardaba un año en llegar. Sea como fuere, vamos con las monedas:

La primera ceca es la de Madrid, donde en 1724 se acuñaron monedas de 2 reales a nombre de Luis I. Según Calicó se pueden distinguir dos variantes: la normal y aquella en la que hay una rectificación de la leyenda en el cuño grabando LUDOVICVS sobre PHILIPPVS. Estas, y en general las de 2 reales de Luis I, son monedas bastante asequibles.

Otra ceca en la que se acuñaron moneda a nombre de Luis I fue Mallorca. Allí se batieron en 1724 tresetas y doblers. Los doblers no tienen fecha, pero es de suponer que se acuñasen el mismo año que las tresetas.

Más interesante se pone la ceca de Sevilla. En ella se acuñaron unas rarísimas monedas de 2 escudos en 1724. Esta pieza no estaba en la Caballero y yo no tengo constancia de que haya sido subastada en los últimos años. Ese mismo año y en esa misma ciudad también se acuñaron muchas monedas de 2 reales que también son bastante comunes. Entre ellos, Cayón diferencia dos variantes: una con leyenda LUDOVICUS y otra con leyenda LUDOUICUS.

La última ceca en la que se representó el nombre de Luis I fue Segovia, donde se acuñaron onzas y medias onzas a nombre de Luis I en 1724. Para mí la onza Segoviana de Luis I es la reina de todas los 8 escudos y sin duda una de las cumbres de la numismática española. Yo la tengo especial cariño, además de por su preciosa estética porque, hasta la fecha, es la moneda más preciada que han sujetado mis manos. Que yo sepa, en los últimos 15 años se han subastado cuatro ejemplares y sus remates han oscilado entre 110.000 y 177.000 euros. La media onza no la sigo tan de cerca pero bastará con decir que en la Caballero se remató una por 80.000 euros. La buena noticia para el grueso de los coleccionistas es que en Segovia también se acuñaron monedas de 2 reales que se pueden encontrar por un módico precio. De nuevo, Cayón diferencia dos variantes entre las piezas de 2 reales que se diferencian por el tamaño de la F del ensayador.

Las monedas que ilustran la entrada se corresponden con piezas de Luis I peninsulares. Las de 2 reales fueron subastadas por, mientras que la onza y la media onza segovianas representan las dos piezas de Luis I que aparecieron en la Colección Caballero. Si a algún coleccionista no le gustan estas piezas creo que debería operarse la vista.



Related News


Fotos de los hombres mas feos del mundo
Fotos de abrazos tiernos
Poses para fotos de corpo inteiro
Fotos del teleferico de quito
Fotos de la isla la tortuga
Fotos de talia embarazada